jueves 26 de marzo de 2009

Territorio Comanche

- Sobre todo no crucen el puente. Se exponen a quedarse al otro lado.
Era lo que ellos llamaban territorio comanche en jerga del oficio. Para un reportero en una guerra, ése es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta. El lugar donde los caminos están desiertos y las casas son ruinas chamuscadas; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. El suelo de las guerras está siempre cubierto de cristales rotos. Territorio comanche es allí donde los oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando. Donde no ves los fusiles, pero los fusiles sí te ven a ti.

martes 30 de diciembre de 2008

¿Hasta cuándo? Gaza


Por Eduardo Galeano


En Caná, donde Jesús convirtió el agua en vino para celebrar el amor humano, el odio humano despedaza más de treinta niños en un largo bombardeo. La guerra sigue, como si nada. Como de costumbre, dicen que fue un error. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Esta guerra, esta carnicería de civiles, se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?

Hezbolá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?

Irak, Afganistán, Palestina, Líbano. ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Las Naciones Unidas recomiendan, pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los Estados Unidos?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez veces más la vida de cada israelí?

En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Irak, equivalen a ochocientos mil estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?

Irán está desarrollando la energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?

En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal. ¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas y a veces bastante más, como en Caná. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de Estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de Estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la Guerra Fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbolá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Irak y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

lunes 22 de diciembre de 2008

Borrachera de conciertos...

Esta ha sido una semana intensa. Intensa en cuanto a trabajo de clase y de conciertos. Tres en tres días. Y en dos ciudades diferentes.
El primer concierto fue el jueves en Zaragoza en La Campana de los perdidos, un bar interesante y atractivo, con una simpática camarera. Llegamos un poco pronto y todavía estaban haciendo la prueba de sonido y no podemos bajar todavía. Así que nos diJavier Bergia quien comienza con una canción de Pablo Guerrero “Pepe Rodríguez, el de la barsponemos a esperar (Clara, Adri y yo). Al poco, ya se puede bajar, un cuadrado pequeñico como escenario, parecido al Libertad8, y tres mesas. Nos sentamos en la de enfrente. Puntual aparece Javier Bergia el cual comienza con una canción de Pablo Guerrero "Pepe Rodríguez el de la barba en flor” (versión que aparece en el cd Hechos de nubes. Homenaje a Pablo Guerrero), continua con canciones suyas rindiendo en algunas pequeños homenajes a compañeros o amigos suyos, también hubo alguna versión de Bob Dylan, otra canción de Pablo “A cántaros” especial para él que lo dijo en el concierto y también en la entrevista que le hizo Alfaro en Al Caer el Sol. Tocó canciones a petición del público. Dos horas y media de concierto que se curró el señor Bergia con alguna historia y chistes intercalados. Al acabar tocaba ir a casa, terminar la maleta dormir las pocas horas que se podían y madrugar para coger el bus que nos llevaría hasta Madrid. Aunque poco más y no lo cogemos. Los nervios que hacen que se olviden las entradas de los conciertos.

Una vez en Madrid callejeamos por Hortalezas, Fuencarral, Callao, Gran Vía y ya por la tarde había que encontrar el Búho Real, callejeamos por Libertad y sus paralelas hasta encontrar la calle Regueros. Con retraso empieza el concierto de Rebeca Jiménez. Bergia con su guitarra, Rebeca con el piano. En una canción le acompaña su hermana Lucía. Hace un repaso de este año mediante las canciones, también alguna versión muy lograda del “Hallelujah” y de un tema de Amy Winehouse. Al terminar el concierto había que ir en busca de nuestra casera que estaba de fiesta. Clara y yo habíamos dormido cinco horas, habíamos estado cuatro de viaje y todo el día andando con una pesada mochila. A las cinco de la mañana nos acostábamos.

Sábado 20. Continúa la visita por Madrid, visita a Atocha y el Reina Sofía luego metro hasta Nuevos Ministerios para ir al Palacio de los Congresos y asombrarnos con la cantidad de gente que esperaba para el concierto. Ya en nuestras butacas esperamos a que apaguen las luces y aparezcan Jacob Sureda, Fredi Marúgan y Javier Bergia. Y aquí es cuando la borrachera llega a su clímax. Ismael Serrano con gabardina y sombrero aparece en el escenario y el palacio rompe en aplausos. Los nervios debían estar a flor de piel. Los míos también. Los pies helados, las manos sudando, los dedos helados y las orejas rojas. Una canción tras otra, la continuación de una historia. Eso sí, esperábamos que hubiera alguna colaboración y no la hubo. Pero vamos un concierto genial, con muchas palmas, aplausos, vítores, coros del público… Tres bises, el último inesperado aunque sin cantar Somos. Y… la espera para que nos firmara el disco.

El primero en salir fue Jacob, ya hablamos con él en Zaragoza pero ahora nos firmó el disco. Luego, Rodolfo Serrano, aunque con esa oscuridad casi pasa de largo, también me firmó su libro. Aguantó todo el viaje sin doblarse. Y, por último, Ismael ya cansado, preguntaba si quedábamos mucha gente. Nos firmo el disco y nos hicimos la foto de rigor (aunque no sea lo sea). Tras esto, nos retiramos a dormir la mona. Y al día siguiente, incluso hoy, dos días después, la resaca. Aunque el remedio lo conocemos, hay que seguir de conciertos.

Muchas gracias a tod@s por la hospitalidad, paciencia, música y poesía.

lunes 17 de noviembre de 2008

Derecho al delirio Eduardo Galeano

Merece la pena.
Son 4 minutos.

lunes 3 de noviembre de 2008

Canción de aniversario

"...incómodos
de no sentir el peso de los años".
J. Gil de Biedma

Son
extrañamente hermosos todavía,
estos labios de hace ahora tres años
y me parece inédito
el gesto de tu beso,
este llegar aquí cada vez más tranquilo,
con la serenidad
del que tiene por cómplice la vida
y su rutina.

Hoy sabemos que entonces,
cuando tus veinte años y mi primer abrazo,
empezamos por ser
sobre todo indecisos: la tímida torpeza
de la primera noche
y la dificultad
con que dejar las manos
en el hábito infiel de nuestros vicios.

Ahora
extrañamente hermoso estar aquí,
demasiado a menudo y decididos,
incómodo
de no sentir el peso de los años
aprendiendo contigo la premeditación
y escribiendo en tu piel mi alevosía.

Porque suele haber bancos donde se espera siempre,
aceras que prefieres por costumbre
o líneas de autobús al mediodía.

Y sin embargo tú
reapareces inédita en tu gesto
para decirme hoy
que le conteste al tiempo y sus preguntas
el práctico saber que tienes de mi cuerpo.

http://amediavoz.com/garciamontero.htm

sábado 20 de septiembre de 2008

Sudacas

El otro día me dio por coger el libro de Lengua castellana y literatura de mi hermano, 4º de ESO, y estuve leyendo textos y textos y encontré uno que me llamó la atención, que me gustó vamos. Gracias a las hemerotecas digitales he conseguido el texto sin tener que transcribirlo. Así que pasa vuestro disfrute aquí lo dejo. Espero que os guste.

Paco Umbral era un malabarista de la palabra. Uno de estos días alguien debería hacer un glosario de todas las palabras que, o bien inventó o bien tomó de la calle para convertirlas en voces que todos usamos de forma habitual. Sin embargo, hasta ese día que auguro no lejano y para abrir boca, me gustaría hablarles de un solo término que él contribuyó a reinventar, o mejor aún, a redimir. Me refiero a la palabra «sudaca». Yo he vivido en España en dos etapas diferentes de mi vida. La primera, cuando era adolescente y hasta los veintitantos años; y la segunda a partir de los treinta y tres hasta llegar al momento actual. Pertenezco por tanto a la generación de sudacas llegados hace mucho tiempo para los que no había mote, tal vez porque éramos muy pocos.

La percepción que se tenía antes de nosotros era muy distinta de la de ahora. Para que se hagan una idea, cuando nosotros llegamos a España en el año 65, los sudamericanos éramos unos elementos exóticos a los que se relacionaba inconscientemente con lo que entonces se llamaba «el tío de América». En el imaginario general, el tío de América era un individuo rumboso y ricachón que tenía un cochazo o haiga, usaba zapatos de dos colores y se hospedaba en el Palace. Un personaje, por tanto, al que se miraba con admiración. A ello contribuía, naturalmente, el que hecho de que, a diferencia de lo que ocurre ahora, América era rica y España no. No sé exactamente cuando se acuñó el término sudaca. Lo que sí sé es que cuando volví a España en el 88, después de vivir en Inglaterra unos años, yo ya era una sudaca. A principios de los 90, y después de la muerte violenta de una inmigrante dominicana llamada Lucrecia Pérez, creamos un grupo llamado Sudacas Reunidas. Nuestra idea era entregar un premio negativo y otro positivo a personas que se distinguieran por su relación, de uno u otro signo, con la comunidad latinoamericana en España. Si adoptamos deliberadamente el nombre de sudacas fue con la idea de desposeer a dicho término de su sentido negativo. ¿Pero qué podíamos lograr media docena de mujeres por muy decididas e idealistas que fuéramos? Muy poco en realidad. Un día, se nos ocurrió la idea de invitar a almorzar a Umbral para hablarle de nuestra reivindicación. No tuvimos mucho éxito, la verdad. El contestó que no tenía tiempo para «monsergas».

Por cierto, un inciso: a nosotros, sudacas -y no importa cuántos años llevemos en España- siempre nos sorprende y asusta esa forma de ser castellana tan hosca que casi siempre pone un «no» por delante. Para nuestro alivio, los castellanos, al contrario que otros pueblos con mejor fama, son hoscos de entrada pero muy generosos. Así era Umbral. Nos soltó un gruñido pero luego, y para nuestra sorpresa, empezó a usar la palabra sudaca de forma amable, quitándole toda connotación xenófoba hasta cambiarla de signo. Porque eso es lo que logran los gurús de la palabra que, como él, son capaces hasta de cambiar el sentido de las cosas. Si en el principio fue el Verbo, como dice la Biblia, y ese es el motor que mueve el mundo, quienes tienen el raro don de dominar la palabra o de marcar con ellas un nuevo rumbo y cambiar la forma de pensar de las gentes, son sin duda dioses. O semi dioses para que no se me ofenda nadie. Es el caso de Umbral al que, desde su misma columna, quiero agradecer su generosidad. Como decimos en el Río de la Plata, «Gracias por la gauchada, viejo».
Carmen Posadas

martes 5 de agosto de 2008

Por los días que vendrán...



"Cada momento, cada instante es diferente simplemente porque tú estás a mi lado"

lunes 28 de julio de 2008


Nunca me gustaron las despedidas…

Y menos cuando sabes que es tan difícil volver a reencontrarse. Cuando en vez de un hasta pronto es un encantada, ya hablaremos (por el messenger).
Han sido, quizás sólo, quizás suficientes, tres semanas y muchas horas en el antro, el Opium, subiendo escaleras o visitando monumentos y nuevos lugares; pero una coge cariño.

Ahora justamente suena ¿Qué andarás haciendo ahora? Y eso es lo que me pregunto yo también. El otro día estuve viendo, en youtube, el vídeo que hizo X =) con esta canción y si lo ves y estás en Andorra o en Edimburgo el mensaje cambia. ¿Qué andaréis haciendo ahora? Algunas en el parque, en el rocky o en las playas. Otra pasando la noche en el aeropuerto y otras de viaje de fin de semana o pasando su última noche en una cama ajena añorando su cama, un gazpacho y una tortilla de patatas. Algunas ya tuvimos bastante con nuestra ración ayer en el bar Rioja xD
Ayer unas lágrimas amortiguadas con una risa tonto. Hoy un nudo en la garganta ante esa despedida sorpresa y de ultimísima hora.

Ahora en el avión entre las turbulencias el último nudo.

Tres cosas: Un placer
Don´t forget you
Bacio (s)

... Pero si los reencuentros.


Ayer llegué de mi viaje y hoy al meterme a Internet a mi blog he visto que nueva gente me ha visitado y que me han concedido un premio por partida doble.
AHora estaba pensando si poner o no el pensamiento que me ronda por la cabeza. ¿Me lo merezco? No lo sé, no lo pensaba; pero si me lo han dado por algo será algo les transmetiré. No lo sé.
Mi entrada será breve porque tengo aquí a mi maleta todo apretujada pidiendo que la abra y la deshaga de ella cuelga la etiqueta de "heavy 23kg".
Así que sólo me queda dar las gracias y ahora otorgar yo el premio a otros 7 blogs.
Y son:
La chica tripolar--> esnecesidad.blogspot.com
A gritos --> de1tiempoaestaparte.blogspot.com
Javi --> estaeslahuidaqueteprometi.blogspot.com
Tesa --> elperfumedelasmoreras.blogspot.com
Alma y ciudad --> almayciudad.blogspot.com
Jugando a ser humanos --> jugandoaserhumanos.blogspot.com
Adri --> adriuss27.blogspot.com

Espero que se alegren me hubiera gustado dárselos a más personas pero al final los 7 se quedan cortos.

miércoles 2 de julio de 2008

Ayer como otras tantas noches mientras intentaba conciliar el sueño y entre pensamientos empecé a redactar una posible entrada de blog. A pesar de no poder dormir la pereza me supera y no decido levantarme para escribirlo y así no olvidarlo. Prefiero estar en la cama el sueño llegará tarde o temprano. Así que pienso ¡Seguro que mañana me acuerdo! Y como todas las demás veces a la mañana siguiente no me acuerdo. Y me arrepiento y aun así parece que no aprendo.
Ahora con el viaje a Edimburgo pisándome los talones y la maleta en el armario cerrada y vacía. Hoy tenía que ir a pedir libras al banco pero es miércoles y para el viernes no las podían conseguir ya estamos otra vez con la pereza, dejándolo todo para los últimos días. Ahora tengo una concha de plástico con libras que nos sobraron del otro viaje a Edimburgo. Ahora como decía Chica Tripolar, Estrella polar o Striptease cardiovascular sólo me queda: "súbete al avión en tierra que te espera para comenzar la huida".
Emprender una nueva huida y volver con la maleta llena de experiencias y esperemos también que de mucho inglés...
Mañana prometo empezar a llenar la maleta para que no se me olvide nada. También miraré los viajes hasta Barcelona y compraré el billete para que nos pase lo que la útlima vez. Aunque las esperas en las estaciones no están tan mal. Como tampoco lo están los viajes en metro.

Una huida que es una locura. Una viaje en avión; pero sin vértigo. Hacia un lugar en el que espero no estar sola y un regreso.
...Lo que si que he hecho ha sido imprimirme el texto, mi regalo de cumpleaños...